Jolines, todavía tengo fiebre por la noche.
Es relativamente normal en un tratamiento de quimioterapia tener fiebre los días posteriores a la sesión. A mí me sube puntualmente por la noche. Luego ya no.
En principio basta con tomar un anelgésico corriente pero si la fiebre subre de 38º te recomiendan irte de urgencias al hospital donde te estén tratando, más que nada porque allí tienen tu historia médica.
En sí mismo no tiene por qué ser nada grave, una infección oportunista, normalmente leve, pero por si acaso la recomendación es esa, ir a toda leche a urgencias, por si acaso.
Yo hago lo que sea para que no me suba. Me tomo un paracetamol, una ducha fría, me coloco en la cabeza una toalla húmeda que previamente he tenido un buen rato en el congelador. Funciona.

Si se tercia me provoco una erección y si lo consigo me coloco la toalla fresquita en los cojones. Por el pene en estado de erección pasa una cantidad de sangre tremenda por minuto. La polla es un medio refrigerante de cojones y nunca mejor dicho. Debería constar en los manuales de primeros auxilios.
Ingresos de urgencias he tenido varios a lo largo de mi vida. Nada serio, todos ellos relacionados con ataques de ansiedad y la mayoría relacionados con el consumo de ansióliticos, antipsicóticos, antidepresivos recetados por mi psiquiatra, mezclados puntualmente con alcohol a discreción solicitado y consumido por mi.
En mi organismo el alcohol mezclado con IRSS y Quetiapina, tiene un efecto tremendo. Excitante, me pillo un puntazo que la totalidad de mi sintomatología bipolar desaparece. Lúcido, locuaz, enérgico, impulsivo, creativo ( muy creativo, activo, puedo pasar hasta 72 horas sin dormir en plena actividad dibujeril ), pero…. …a veces, rara vez, me hace el efecto contrario y, entonces, pues eso a urgencias.
Y con los ingresos de urgencias tengo mala suerte porque yo me dirijo al hospital a que me quiten el “cebollón” y para casa. Pero no. No sé que tengo, por lo que sea, a mí me ven en urgencias ( da igual el hospital ), les veo cómo se les cae la baba y me se quedan. Me ingresan. Les encanta.
Y ni consentimiento informado ni pollas. Me chutan un diazepan de 10 mg ( que ya les informo yo que eso para mí en ese estado es un caramelo, que ya he pasado por la experiencia dos veces) y cuando se cansan de oirme, se aburren supongo, entonces ya un Zyprexa Velotab ( que ya se lo decía yo pero es que esta peña son muy duros y no consienten) y ala, a dormir 14 horas. Y digo , por qué no me dan la pastilla y me voy a casa ?
Además como me niego a darles el teléfono de nadie, eso les jode. A ver, para qué van a avisar a nadie. Para qué asustarles, cuando vengan me van a pillar durmiendo. Y qué ? Aunque la última vez me estuvieron urgando en el móvil y aunque no se atrevieron a “chivarse” a la familia si que llamaron a mi psiquiatra porque ésta cuando fui a verla ya me estaba esperando, la jodía.
Viene al caso mencionar de paso que no he vuelto a repetir la experiencia. La última el bajón fue a los infiernos al extremo que recuerdo la fecha, 6 de enero de 2006 a las 05.00. Desde entonces no he vuelto a probar mi querido Jack Daniels, ni en general a consumir alcohol. Y yo no soy un tipo que escarmiente con la experiencia, en eso soy muy humano y normal.
Bueno pues en el Hopistal Plató no importa que el equipo de guardia no me conozca. Deben tener mi ficha con mi foto pegada por los pasillos. Sale la enfermera, entre todos los que estamos en urgencias, me mira… …. “Jesús ? , sígame”. Cuando inmediatamente respondo “sí”, parpadeo, y ya me han chutado el “vial multiconexión”, los jodíos.
Así que evito por todos los medios tener que irme de urgencias. Una noche, en la anterior etapa tratándome el pulmón, llegue casi a 38,5º y ni por esas. Me tomé otro paracetamol, me metí bajo la ducha con agua fría, me concentré evocando a mis glóbulos rojos tirándose a una piscina y sí, bajó.
Inicialmente hice trampa porque tenía el termómetro puesto bajo la ducha, pero cuando salí, a la media hora, seguía bajando. Todo bien.
Rezar ? Pues no. Mi trauma infantil por excelencia es rezar para todo ( en la época era lo que tocaba ) y no conseguir nunca nada. Mi abuela se murió, los exámentes los superé siempre pero a base de estudiar, mis regalos de reyes siempre fueron menos de lo que esperaba, mis enemigos siguieron inpertérritos tocándome los cojones hasta que les pateé los huevos…. ….peor, rezaba para que me dejaran tener un perro y, eso, peor, mi madre se quedó embarazada y tuve a mi hermana.
No me jodais con dios, hombre. Por favor ! Ojo, que no digo qe mi hermana a corto plazo incluso, fuera una buena noticia, pero para un chaval de 7 años, rezando por una mascota, que te caiga una hermana y te quite el protagonismo y la atención de ser “el rey de la casa”… …eso a un crío no se le hace.
Ni que el planeta y el universo entero sea tuyo. Yo no puteo a mi gato .
Dicen que la gente colapsan las urgencias por cosas que no son serias. Claro, por eso los envían de vuelta a casa.
Ingrésalos, ponles en pelotas y dales la bata esa que te deja enseñando el culo y que no hay manera de cerrar, enchúfales el “víal multimedia“, no les dejes dormir más de cuatro horas seguidas, hazles compartir habitación con alguién entubado hasta por las orejas y que sólo balbucea repetidamente “camarero agua”, dales de comer caldo de pescado, de segundo el pescado hervido del cado, de postre una naranja bien verde, pínchales en vena para lo que sea tres veces al día y sobre todo permitirles las visitas en grupo…. ….ya verás tú cómo se les quita la tontería y no vuelven.